Día 5. Penúltimo día
Los nervios se notaban en el ambiente porque hoy visitaríamos nuestra última ciudad del viaje, Florencia. Después de encomendarnos a la Virgen para un buen viaje, llegamos a la cuna del Renacimiento y tan pronto como llegamos nos dispusimos a andar para seguir la ruta.
Primero, rumbo a la Academia para ver el David de Miguel Ángel pero, desafortunadamente, nos costaría esperar en la cola entre 3 a 4 horas para admirar las obras así que decidimos seguir con la ruta, aunque algunos se quedaron a esperar. Fuimos a ver la Catedral de Santa María del Fiore, con su imponente magnitud y sus bellos colores:: rojo, verde y blanco del mármol; visitamos la Plaza de la Signoria, donde se encuentra el ayuntamiento (un edificio reconocido en el renacimiento por su torre, construcción exclusiva de iglesias) y réplicas de las estatuas más significativas e importantes de Florencia.
Después de un largo camino siguiendo el río Arno llegamos al Ponte Vecchio, donde abundaban las joyerías y las personas que buscan sellar su amor con candados. El ponte Vecchio nos llevó al Palacio Pitti y después de contemplarlo dimos media vuelta para regresar a la Plaza de la Signoria y establecer un punto de encuentro a las 16:30. Fue un tiempo de descanso para comentar con los compañeros y probar la comida de Florencia. Cuando llegó la hora, nos subimos al autocar y nos dirigimos al hotel para descansar y aprovechar nuestro penúltimo día en Asís, no sin antes pararnos en el mirador de Florencia para fotografiar esta preciosa ciudad y llevarnos el recuerdo de sus maravillosas vistas.
Terminamos el día con una divertida sesión de Karaoke.




