Día 4. Roma, la Ciudad Eterna
Y hoy llegó el día de Roma, la ciudad eterna. Después de dos horas y media de autocar, comenzamos nuestra ruta visitando la plaza Navona, donde destaca la famosa fuente de los Cuatro Ríos. A continuación, llegamos al Panteón de Agripa, antiguo templo romano, iglesia católica hoy en día. Siguiendo nuestro camino, visitamos la iglesia de San Ignacio de Loyola, cuyas ilustraciones y decoraciones interiores parecían cobrar vida. Para disfrutar de los ricos helados de Roma, Fray Manolo nos llevó a una heladería famosa por sus ricos helados, con más de 150 sabores para elegir. Nuestra siguiente parada fue la Fontana di Trevi; sus impresionantes esculturas nos deslumbraron. A la izquierda y derecha del dios Neptuno se encuentran dos preciosos caballos, simbolizando la paz y tranquilidad del océano frente a sus peligrosas y tormentosas aguas en otras ocasiones. La mayoría tiramos una moneda al agua porque la tradición dice que, si se echa la moneda al agua, se vuelve a Roma.
Llegó la hora de comer, tuvimos tiempo libre y cada uno se fue con su grupo al restaurante que prefirió. La última visita fue a la plaza Venecia, en cuyo centro se encuentra el monumento a Vitorio Emanuele II. Acabamos nuestra jornada de hoy en Roma callejeando hasta llegar al Trastevere, donde cenamos en un restaurante unas ricas pizzas italianas.
Mañana continuaremos conociendo la Roma clásica que, sin duda, nos encantará tanto como la Roma de hoy.
Laura López




