De vuelta a casa
Y nos tocó volver... con la mochila cargada de experiencias, sentimientos, devoción, fe, etc.
En nuestro viaje de vuelta hubo tiempo para descansar, pero también para valorar la experiencia, ofreciendo testimonio algunos de nuestros compañeros.
Sin duda, el momento más emotivo del regreso fue cuando recibimos nuestra COMPOSTELA de manos del padre Manolo, atestiguando nuestro peregrinaje hasta la catedral del santo Apóstol.
Gracias a todos los que lo habéis hecho posible.


