Día 6. Mucho más que un viaje
Hoy hemos vivido el último día de esta experiencia inolvidable, un día lleno de emociones y momentos muy especiales. Comenzamos la jornada visitando las impresionantes Catacumbas de San Calixto, un lugar cargado de historia que nos permitió acercarnos a los orígenes del cristianismo.
Allí tuvimos la oportunidad de celebrar la eucaristía final, un momento especialmente significativo que vivimos con recogimiento y emoción en un entorno tan simbólico, en el que el padre Manolo nos recordó que este viaje, más allá de ver monumentos, tiene que grabarse en nuestro corazón como una experiencia de fe que nos ayude a conocernos mejor y a tratarnos los unos a los otros como verdaderos hermanos.
Después, nos dirigimos a la majestuosa Basílica de San Pedro, cuya grandeza y belleza nos dejaron sin palabras.
Finalmente, llegó el momento de despedirnos y poner rumbo al aeropuerto. Aunque nuestro vuelo sufrió un retraso y llegamos más tarde de lo previsto a Córdoba, nada puede empañar todo lo que hemos vivido estos días.
Me siento profundamente agradecida por haber tenido la oportunidad de realizar este viaje y, sobre todo, por haberlo compartido con mis compañeros. Han sido días llenos de aprendizaje, convivencia y momentos únicos que quedarán grabados para siempre en nuestros corazones.
Nuestro recorrido estos días solo puede terminar con una palabra: ¡Gracias! Gracias a nuestro colegio, que se preocupa de ofrecernos experiencias de este calibre y de esta profundidad; gracias a la seño Lourdes, a la seño Pilar y al padre Manolo, que nos han acompañado en este viaje y nos han ayudado a vivir estos días inolvidables.
Carla Arenas




